Si estás lanzando una marca, preparando una campaña cultural o necesitas una serie fotográfica con identidad propia, este espacio explica cómo trabajamos contigo: desde la primera conversación hasta la entrega final, con referencias, bocetos y decisiones documentadas en cada etapa.
Estos son los casos más habituales con los que llegan los clientes al estudio. Cada uno tiene un punto de partida distinto y un proceso propio, pero todos terminan con una pieza visual lista para publicar o presentar.
Si el proyecto no tiene identidad previa, empezamos por la investigación de referentes del sector y del contexto cultural. Después pasamos a la exploración tipográfica, la paleta y el sistema de aplicaciones. El entregable incluye el manual de uso para que el equipo interno pueda aplicar la marca sin depender del estudio.
Cuando el encargo es documental o de retrato, definimos juntos el concepto, el lugar y el perfil de las personas que participarán. La producción incluye la dirección de arte en set, la selección de tomas y la edición final con un criterio coherente para toda la serie. El resultado se entrega lista para web o imprenta.
Si ya hay una campaña en circulación pero el mensaje se perdió o las piezas se ven desactualizadas, hacemos una revisión del material actual y proponemos un ajuste de dirección de arte. Trabajamos sobre lo que ya existe para que el cambio sea visible sin empezar de cero ni tirar el trabajo anterior.
Antes de iniciar una colaboración conviene dejar claros ciertos puntos. Estas definiciones evitan malentendidos sobre entregables, derechos de uso y tiempos de revisión.
La direccion de arte cubre la concepcion visual completa: investigacion de referentes, propuesta de concepto, seleccion tipografica, paleta cromatica y aplicacion en las piezas acordadas. No incluye produccion fotografica, ilustracion a medida ni redaccion de textos; esos servicios se cotizan por separado si el proyecto los requiere.
Los derechos de uso se definen por contrato segun el alcance: uso interno, campaña publicitaria o reproduccion editorial. Una vez pagada la totalidad del proyecto, el cliente recibe licencia para los usos pactados. Cualquier ampliacion posterior de soportes o territorios se negocia como extension de licencia.
Cada fase del proceso incluye dos rondas de revision con comentarios consolidados. Las observaciones deben llegar en un unico documento para mantener el ritmo de trabajo. Cambios estructurales despues de la aprobacion de concepto se presupuestan como fase adicional.
Los archivos editables se entregan al cierre del proyecto junto con una guia breve de uso. Durante el proceso, los archivos de trabajo permanecen en el estudio para garantizar consistencia. No se envian versiones intermedias en formato editable, solo las aprobadas.
Un proyecto de identidad visual completa suele tomar entre cuatro y seis semanas desde la aprobacion del brief. Una serie fotografica editorial depende de la disponibilidad de locaciones y personas, por lo que el calendario se fija al confirmar esos factores. Las piezas graficas aisladas tienen plazos mas cortos, generalmente de dos a tres semanas.