El estudio organiza su trabajo en tres formatos principales: proyectos integrales de identidad visual, sesiones de fotografía editorial y asesorías puntuales de dirección de arte. Cada formato se adapta al alcance del encargo, desde una campaña completa hasta la revisión de una pieza concreta. Esta página detalla qué incluye cada modalidad, cómo se estructura el proceso y qué conviene tener preparado antes de la primera reunión.
Cada encargo comienza con una sesión de descubrimiento donde definimos el contexto, los referentes y el tono visual. Después preparo una propuesta con fases claras: investigación, exploración conceptual, desarrollo y entrega de piezas. El cliente recibe un documento de dirección que explica cada decisión, para que el proceso sea transparente y ajustable.
El sistema cubre el logotipo, la paleta cromática, la tipografía y las reglas de aplicación en soportes impresos y digitales. También entrego ejemplos de uso real, como papelería, piezas para redes o señalética, para que el equipo interno pueda aplicar la marca sin depender de un diseñador externo.
Sí. Dirijo la producción fotográfica de principio a fin: concepto, selección de locaciones, dirección de talento y supervisión de la edición. El resultado se adapta a la línea gráfica de la campaña, ya sea para una publicación impresa, un catálogo digital o una serie documental con enfoque cultural.
Es posible. Si ya tienes una identidad definida pero necesitas apoyo en la producción fotográfica o en el diseño de una campaña puntual, separamos el encargo por módulos. Cada fase tiene su propio alcance y entregables, así ajustamos el presupuesto a lo que realmente necesitas.
Al inicio de cada proyecto fijamos un calendario con hitos concretos. Para una identidad completa el plazo habitual es de cuatro a seis semanas; una sesión fotográfica editorial puede tomar de dos a tres semanas incluyendo la postproducción. Si hay fechas límite estrictas, lo conversamos antes de comenzar.
Para preparar una propuesta necesito saber el tipo de proyecto, los formatos de entrega, el público al que se dirige y el plazo estimado. Con esos datos puedo definir el alcance y las fases de trabajo. Si tienes referencias visuales o un brief previo, también ayudan a afinar la dirección.
¿Tienes una duda más específica sobre tu proyecto? Escríbeme por contacto y te respondo con detalles concretos.
Cada proyecto se organiza en una modalidad concreta: definimos entregables, fases de revisión y el nivel de implicación del estudio antes de empezar. Así sabes qué recibes y cuándo.
Para campañas o lanzamientos con fecha cerrada. Incluye concepto visual, guía de estilo, selección de fotografía o ilustración y supervisión de la pieza final. Ideal cuando el equipo interno ya existe y necesita una mirada externa que ordene la dirección.
Producción fotográfica de principio a fin: briefing, localización, dirección de modelos o artesanos, iluminación y edición. Pensado para marcas que necesitan un banco de imágenes propio con coherencia visual, no fotos sueltas sin hilo.
Construcción o renovación de marca con aplicación real: papelería, redes, señalética y plantillas editables. Incluye tres rondas de revisión y un manual breve que tu equipo pueda usar sin depender del estudio para cada pieza nueva.
Una cuota fija de horas al mes para consultas, revisiones de material y desarrollo de piezas menores. Funciona bien para estudios pequeños o fundaciones que quieren mantener una línea visual estable sin contratar un departamento completo.
Preparación de archivos listos para producción: perfiles de color, sangrados, revisión de pruebas y coordinación con el proveedor local. Evita errores costosos de impresión y asegura que lo que ves en pantalla llegue igual al papel.
Diseño de perfiles, portada de portafolio o plantilla web con la misma estética que tu marca impresa. No incluye programación a medida, pero sí la estructura visual y los recursos que un desarrollador puede montar sin fricciones.